En la tira
el chico se muestra frustrado por llegar a la conclusión que las
chicas le estropean el día.
Para
empezar, en la primera viñeta su apreciación es totalmente
egocéntrica pues lo más probable sea que no hablasen de él. En
esta línea, la curiosidad le puede, pero en cambio no se acerca a
preguntar. También, muy centrado en sí mismo, reflexiona sobre
cómo se encuentra, diferenciando su emoción inicial y reconociendo
la depresión. Finalmente afirma que su cambio de estado de ánimo se
debe a lo externo, no a su tendencia a creer en expectativas
dudosas, o a una tendencia pesimista propia. Hasta se podría
decir que reacciona enfadándose. No parece haber valorado en
ningún momento volver al punto inicial y intentar por ejemplo
comunicarse con las chicas. Quizás su enfado en parte sea por
auto-reconocerse como persona con dificultades para relacionarse.
Podrían
hacerse paralelismos con muchas situaciones en las que una persona
interpreta la realidad de manera muy parcial y esto le lleva a
reacciones poco satisfactorias, incluso enojo.
Incluso
haciendo una interpretación algo real, es comprensible que ante el
mismo hecho otra persona obtenga diferencias de interpretación, lo
cual sería completamente normal. Así que, si no se produce ningún
tipo de comunicación, en una reflexión posterior es posible que la
idea y los sentimientos que se generan sean parciales y lleven a
conclusiones divergentes.
Me hace
pensar en un caso muy reciente en el que tuve una tutoría
conflictiva, pues la madre de un alumno esperaba de mis clases algo
que no encontraba, y yo esperaba del alumno también algo
completamente diferente que tampoco llegaba. En ese caso mis
conclusiones y las de la madre eran totalmente diferentes, y nuestra
empatía (mutua) brillaba por su ausencia. Por su parte estaban hasta
molestos conmigo. Y por la mía, frustrado por no ser comprendido.
Por el momento, la resolución de este conflicto se está basando en
mi reacción de cambio de estrategias pedagógicas y replanteamiento
de mi empatía con el alumno. Veremos como sigue… En todo caso el
comentario seria que,
posteriormente
a una reacción ante dificultades o frustración, debería llegar
una resolución constructiva. El quedarse en ese punto problemático
puede ser una carga negativa que se suma a las dificultades de la
vida, y que acaban estropeando el carácter de hasta las mejores
personas. Más si trasladamos este tipo de conflicto a la relación
pedagógica entre profesor y alumno.
Me ha
llamado la atención la tercera viñeta. El autor lleva con ella la
atención del lector a esa característica del personaje que es el
estar muy enfocado en sí mismo.
Para mí,
durante mucho tiempo no ha sido nada así, pues he llevado durante
años un ritmo de trabajo muy alto y exigente, en el que el tiempo
para reflexionar sobre mis emociones se ha visto apartado.
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